Detalló que el sistema de salud se encuentra alerta, ante la amenaza de epidemia de fiebre amarilla, dados los casos registrados en Brasil, Venezuela, Bolivia, Colombia, Argentina, Ecuador, Perú y Paraguay.
Aunque en México no se registra un solo caso de esta enfermedad desde 1923, con el nuevo registro de un hombre en la ciudad de Macaé, Brasil, persiste la alerta ante el contagio por medio del mosquito Aedes, responsable del contagio de dengue, zika y chikungunya.
De acuerdo al sistema epidemiológico, una persona infectada por el virus y después de un periodo de incubación de 3 a 6 días, la enfermedad puede cursar en una o dos fases. La primera, con cuadro clínico caracterizado por presencia de fiebre, mialgias, dolor de espalda cefalea, escalofríos, náuseas y vómito que desaparecen en 3 o 4 días.
Sin embargo, aproximadamente el 15 por ciento de los pacientes, se presenta una segunda fase tóxica a las 24 horas de la remisión inicial en donde vuelve la fiebre y se ven afectados diferentes sistemas orgánicos, el paciente presenta ictericia rápidamente, dolor abdominal y vómitos.
Puede presentarse hemorragias orales, nasales, oculares o gástricas, con sangre en los vómitos o las heces. La función renal se deteriora. La mitad de los pacientes que presentan la fase tóxica mueren en un plazo de 10 a 14 días.
